Introducción

Desarrollo del pensamiento filosófico

Desarrollo=  desarrollo del ser humano.              

Pensamiento=  acción de crear de la mente mediante el intelecto.         

Filosófico, Filosofía o filosofar= amor a la sabiduría.

Desarrollo+Pensamiento+Filosofía= Ejecutar un pensamiento crítico y reflexivo, para afrontar de forma optimista la vida.

1. Enfoque de Desarrollo de Pensamiento Filosófico
La presentación de la asignatura Desarrollo del Pensamiento Filosófico incluye
necesariamente la pregunta sobre el sentido y la función de la enseñanza de la filosofía en
el nivel secundario. Es claro que, en este nivel educativo, no se trata de iniciar a los
estudiantes en un estudio destinado a futuros filósofos, sino de aproximarlos a una
filosofía que debe ser asequible para sujetos no filósofos, desde su etapa evolutiva y
desde su contexto. Puede afirmarse con certeza que la filosofía en el nivel secundario
está, primordialmente, al servicio del desarrollo del pensamiento crítico del estudiantado.
Sin embargo, la tradición docente en esta disciplina (ligada estrechamente a la formación
docente recibida en institutos y universidades) ha reducido la enseñanza de la filosofía en
el nivel secundario a la lectura y al análisis de textos filosóficos o a la historia de la
filosofía. Este enfoque academicista de la enseñanza se centra en la transmisión fiel de los
textos de los filósofos, perdiendo de vista o dejando de lado el problema que da origen a
esos textos. En lugar de ser los problemas filosóficos los que motorizan el filosofar, estos
problemas quedan escondidos u olvidados por la devoción hacia la lectura de las “grandes
obras”.
El resultado no es muy auspicioso: los estudiantes del nivel secundario que deben
aprender estos textos no acceden a las preguntas filosóficas que les dieron origen, y
mucho menos logran hacerse preguntas filosóficas que den sentido a estas lecturas.
Como afirma Claude Paris (en sus “Reflexiones acerca de la enseñanza de la Ética”1):
“No se trata de negar todo recurso a los textos de la tradición filosófica o a su historia,
sino de evitar que estos escondan los problemas que se encuentran en su origen. Y estos
problemas deberían ser comprensibles y pertinentes para el estudiante. Detrás del texto,
la pregunta, y más allá de la pregunta, la problemática. /…/ Los textos deberían ser
pretextos para un ejercicio intelectual, para una reflexión sobre cuestiones
fundamentales, nunca un fin en sí mismos /…/”.
Si esto es cierto para toda materia filosófica que se dicte en este nivel educativo, lo es
mucho más para la asignatura Desarrollo del Pensamiento Filosófico. En efecto, Desarrollo
del Pensamiento Filosófico no tiene como objetivo que el estudiantado, en este tramo de
su escolaridad, aprenda Historia de la Filosofía o textos de grandes filósofos, sino que
pueda participar asiduamente de una experiencia filosófica. Es decir, que los estudiantes
puedan filosofar. Por supuesto, esta experiencia no puede ejercitarse en el vacío. El
ejercicio del filosofar se relaciona estrechamente con la capacidad de preguntar y las
preguntas solo pueden plantearse ante algún contenido. La pregunta no puede nacer de la
pura ignorancia. La pregunta surge desde lo que se sabe o desde lo que se cree saber,
porque ese saber parece insuficiente o dudoso. Acerca de lo que nada se sabe ni siquiera
se puede dudar. No se filosofa sobre “nada” sino sobre “algo”, y ese algo es aportado por
los contenidos de la filosofía misma. Por tal razón, la asignatura Desarrollo del
Pensamiento Filosófico debe proveer los contenidos filosóficos socialmente relevantes
para activar la reflexión y la pregunta.
Se trata, como ya se ha afirmado, de contribuir al desarrollo del pensamiento crítico de los
alumnos. Si bien todas las áreas curriculares contribuyen a este fin, el área filosófica está
especialmente emparentada con esta capacidad. Filosofar es, en lo fundamental, pensar
críticamente. Y pensar críticamente es ejercer una facultad compleja que consiste en:
- Someter a examen lo que se sabe; preguntarse por cómo se ha obtenido ese saber,
cómo se ha llegado a él, y qué es lo que le da confiabilidad.
- Buscar y formular argumentos para asumir o refutar lo que se sabe o piensa.
- Organizar racionalmente las informaciones o datos, aceptando unos y rechazando
otros, e intentando armonizar el punto de vista subjetivo con puntos de vista más
objetivos o intersubjetivos.
- Cuestionar las creencias infundadas, los prejuicios, y tratar de sustituirlos por ideas
argumentalmente sostenibles.
- Descubrir los errores en los diversos planteamientos que pueden darse sobre un
tema determinado y señalar las inconsistencias.
- Valorar las ideas que tienen mejores argumentos a favor y las que mejor resisten la prueba de las objeciones.- Cuestionar la realidad como algo inmutable y preguntarse por los procesos de producción de lo real.

- Dotar de pasado y futuro a los acontecimientos o hechos, situándolos en la
historia, reconstruyendo procesos allí donde solo se muestran sucesos que
parecen aislados.
- Pensar acerca del proceso mismo de pensamiento, acerca de la naturaleza de las
propias creencias y de cómo estas creencias influyen en las experiencias diarias.
Filosofar es ejercitar esta práctica racional y requiere de una actitud inquisidora ante
temas o problemas significativos. Que sean significativos implica que los temas y
problemas filosóficos por tratar tienen que implicar a los sujetos que filosofan (tanto a los
docentes como al estudiantado).
 2. Las macrodestrezas
Plantear preguntas
Crear hipótesis
Evitar la ambigüedad y la vaguedad
Analizar
Argumentar
Buscar razones
Dar razones
Evaluar razones
Contextualizar
Considerar la consistencia entre pensamientos, palabras y acciones
Reconsiderar la propia posición
Escuchar y respetar las ideas de los/as otros/as
Practicar la empatía (ponerse en el lugar del otro/a, descentrarse)
3. Objetivos educativos del año
Objetivo especifico
Lograr que los estudiantes se familiaricen con los problemas centrales de la filosofía y
apliquen los métodos de la filosofía para tratar reflexivamente problemas filosóficos y
cotidianos.
Objetivos generales
1. Lograr una comprensión básica de temas esenciales de la filosofía, como, por
ejemplo: los orígenes de la filosofía, la validación del conocimiento científico.
2. Pensar de manera rigurosa, crítica y creativa sobre problemas filosóficos. Esto
significa ser capaz de:
a. Leer y comprender textos filosóficos.
b. Escribir textos filosóficos propios.
c. Participar en diálogos filosóficos.
3. Aplicar esa manera de pensar al tratamiento de nuevos problemas filosóficos y
problemas cotidianos.
4. Ofrecer razones a favor de las propias creencias y actuar de manera coherente con
ellas.
Eje integrador: Reflexionar críticamente sobre problemas filosóficos y cotidianos: Esta
propuesta curricular plantea un paradigma problematizador, con el objetivo de enseñar a
extraer problemas filosóficos de situaciones dadas y a desarrollar en el estudiante su
capacidad de cuestionamiento y análisis desde varias perspectivas.

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